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VIH y SIDA
Este virus es trasmitido mediante los fluidos infectados como en la sangre, semen, etc. y que una vez en el cuerpo, ataca al sistema inmunológico destruyendo los glóbulos blancos llamados células T y, por ello, facilitando la aparición de las enfermedades oportunistas como infecciones cutáneas o fúngicas, neumonía y algunos tipos de cáncer. Los síntomas más comunes son:
Usualmente el VIH se contagia mediante:
A pesar que, en la actualidad, el VIH y el sida siguen
siendo devastadores, el uso de algunas hierbas puede, en conjunto con los
fármacos, inhibir la reproducción del virus y, a la vez, satisfacer las
necesidades alimenticias básicas del cuerpo.
Remedios populares Remedio para el VIH y sida #1: Hervir una cucharada de raíz de regaliz en una taza de agua
por 5 minutos. Retirar del fuego y dejar refrescar. Tomar una taza durante la mañana. Los componentes activos del regaliz, la glicirrízina
y el ácido glicirretínico, según investigaciones, han demostrado que pueden
evitar varios procesos relacionados con la reproducción viral incluyendo el
VIH. Sin embargo, debido a que el
consumo excesivo de regaliz puede ocasionar retención de sodio y agua,
agotamiento de potasio y presión arterial alta, no se recomienda su consumo en
caso de sufrir de hipertensión o problemas renales. Remedio para el VIH y sida #2: Tomar un vaso diario de jugo de aloe vera o sábila, ya que
contiene carrisyn un elemento que parece que inhibe el desarrollo del
virus. Sin embargo, si existe diarrea,
se debe reducir su consumo. Remedio para el VIH y sida #3: Hervir una cucharada de cúrcuma (llamado también azafrán de
las Indias) en una taza de agua. Retirar
de fuego y tomar, una taza al día, cuando aún está tibia. Esta hierba ayuda, según investigaciones, a proteger
al ADN contra los estragos causados por el virus, evita la reproducción del VIH
y la aparición de muchas enfermedades oportunistas asociadas con el VIH y el
SIDA debido a que es un potente antioxidante 300 veces más fuerte que la
vitamina E. Remedio para el VIH y sida #4: Hervir dos cucharadas de corazoncillo (llamada también hipérico) en medio litro de agua que esté hirviendo. Tapar y esperar a que se refresque. Colar y tomar dos o tres tazas al día. El corazoncillo, además de ser muy empleado para tratar la depresión leve a moderada, también resulta de utilidad, por sus compuestos antivirales, para hacer más lenta la evolución del VIH a sida. Sin embargo, su consumo en cantidades elevadas puede provocar una grave sensibilidad a la luz solar.
Recomendaciones I Portada Recetas caseras de belleza Remedios naturales para niños Plantas y frutas medicinales Contáctenos Mantener un estado nutricional óptimo es fundamental desde el momento del diagnóstico de la enfermedad, para prevenir las consecuencias que conlleva el VIH/sida: Deterioro inmunológico, un importante déficit nutricional y una progresiva pérdida de peso. Para ello, es importante identificar los problemas nutricionales, lo más pronto posible, para indicar la intervención más adecuada: consejos dietéticos, utilización de suplementos orales, entre otros. Consumir alimentos con vitamina E como germen de trigo, nueces, maíz, etc., ya que su poder antioxidante evita el daño celular provocado por el VIH e inhibe la reproducción del virus. Consumir alimentos que contengan selenio como carne de vaca, hígado de vaca, pollo, pescado, pavo, ya que actúa en conjunto con la vitamina E para producir los anticuerpos que combaten las infecciones al ayudar a conservar los glóbulos rojos y proteger a los glóbulos blancos contra los dañinos ataques virales. Analizar con el médico la posibilidad de tomar el suplemento carnitina (carnitine), ya que aumenta la eficacia de las vitaminas E y C antioxidantes evitando que los glóbulos blancos mueran, reduciendo los daños neurológicos asociados con el SIDA e incluso ayudando a evitar el 'síndrome de desgaste', que es la desintegración en los músculos y otros tejidos corporales caracterizada por la pérdida de peso, debilidad, fiebre, diarrea y un incremento del colesterol. Cambiar constantemente de menú o tratar de comer en cantidades pequeñas, pero un mayor número de veces al día (cuatro o cinco porciones al día en lugar de tres) si la persona con VIH o con SIDA no tiene hambre o se llena con facilidad. Masticar lentamente y con la boca cerrada. Empezar por la mañana tomando alimentos secos, galletas, pan y evitar, durante el día, alimentos con olor muy penetrante como el café, pescados, cebollas, espárragos si la persona con VIH o con SIDA tiene náuseas o vómitos. No mezclar alimentos que estén a diferentes temperaturas. Preferir los alimentos salados que son mejor tolerados por las personas con VIH y SIDA. Evitar los productos con leche o derivados y los alimentos que dejan residuos, como son los cereales si la persona con HIV y SIDA tiene diarrea. Consumir alimentos suaves, como puré, huevo y flan, si la persona con VIH o SIDA no puede comer porque siente dolor en la garganta o en la boca. Beber a diario, por lo menos, 8 vasos de
Consumir propóleos de abeja y jalea real para evitar las infecciones en las membranas mucosas, en la garganta y dentro de la boca tan frecuentes y comunes en las personas con SIDA. Usar condón de látex y un espermicida para cualquier contacto sexual. Si usa lubricante con condón de látex, debe utilizar los de base de agua como K-Y jelly y no los aceites de bebé o vaselina que pueden romper el látex en minutos.
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