Conoce

Remedios para contractura de cuello o cervical

  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram


En la contractura de cuello o cervical, la persona puede experimentar un dolor de una forma sorda, aguda o como una sensación urente o algo parecida a un espasmo muscular. Suele acompañarse de rigidez o dificultad para mover el cuello.

Las posibles causas de contractura de cuello o cervical son:

Traumatismo. Las lesiones en latigazo por accidente de coche y las fracturas, o los esguinces debidos a deportes de contacto o peleas son ejemplos de causas traumáticas de dolor cervical.

Movimiento brusco de los músculos y los tendones del cuello. Esta situación de estrés suele estar relacionada con la ocupación del paciente, ya que algunos trabajos requieren que los pacientes doblen el cuello y los hombros en una posición determinada durante largos períodos de tiempo. Los programadores informáticos, los dentistas e higienistas dentales, los músicos profesionales, los bailarines y los conductores de larga distancia son especialmente vulnerables a este tipo de dolor cervical. Una mala postura también puede contribuir a una contractura crónica del cuello.

Trastornos degenerativos que afectan al cuello y a la columna vertebral. Entre éstos se encuentran la artrosis, la espondilitis anquilopoyética (un trastorno inflamatorio de la columna vertebral que se observa sobre todo en hombres jóvenes) y la osteoporosis.

Hernia discal en una de las vértebras cervicales. En este caso, el disco se proyecta hacia fuera, entre las vértebras.

Anomalías congénitas. Las personas que nacen con anomalías de las vértebras o de las articulaciones del cuello pueden presentar contractura y dolor cervical cuando las vértebras empiezan a presionar la médula espinal.

Para hacer un diagnóstico que indique con exactitud la causa de la contractura de cuello o cervical el médico primero hace una exploración física.  Para ello, empieza por palpar el cuello y el hombro del paciente. Los huesos y los músculos situados en el cuello están cerca de la superficie, por lo que un médico experto puede explorar glándulas inflamadas, tumefacciones tumorales, espasmos musculares o protrusiones anormales entre las vértebras. La exploración de la boca y la garganta permite estudiar las glándulas salivales, que en ocasiones están inflamadas si el paciente sufre paperas.

Se solicitará una exploración radiológica del cuello si se sospecha una lesión traumática, artrosis, osteoporosis, artritis reumatoide, hernia discal o deformidades congénitas. Los trastornos crónicos del cuello no suelen observarse en radiografías simples. Si se sospecha la presencia de un cáncer, hay que solicitar una tomografía computarizada de la cabeza, el cuello y el tórax, además de una gammagrafía y una broncoscopia, una laringoscopia y una esófagoscopia.

El motivo para examinar los pulmones y el tracto gastrointestinal superior del paciente es que la mayoría de los tumores cancerosos del cuello son secundarios (metástasis) a tumores primarios situados en otras partes del organismo. También se realiza una tomografía computarizada antes de llevar a cabo una punción lumbar si se sospecha una meningitis u otra infección del sistema nervioso central.

Se solicitan análisis de sangre para diferenciar una artritis reumatoide de un lupus o de otra enfermedad inflamatoria. Los valores anormales de proteína en la sangre suelen asociarse con la artritis reumatoide. Además, se puede obtener una muestra de líquido articular. Las pruebas de laboratorio son especialmente importantes si se sospecha que el dolor cervical se debe a una infección del sistema nervioso central.

Estas enfermedades son emergencias médicas y requieren un tratamiento rápido con antibióticos. Después de la tomografía computarizada, se obtiene una muestra del líquido cefalorraquídeo del paciente mediante una punción lumbar. Este líquido se cultiva para identificar el microorganismo específico que causa la infección.

 

Remedios populares

Remedio para contractura de cuello o contractura cervical #1: Verter 1 cucharada de raíz de harpagofito en una taza de agua y hervir por 5 minutos  Dejar que se refresque y filtrar.  Tomar 1 taza al día  Este remedio ayuda a aliviar el dolor que acompaña la contractura de cuello o cervical.

Remedio para contractura de cuello o contractura cervical  #2: Aplicar paño de agua caliente (tolerable sin quemar)  sobre el cuello con el fin de relajar los músculos de esa zona.

Remedio para contractura de cuello o contractura cervical #3: Calentar una taza de agua hasta llegar al punto de ebullición.  Luego, retirar del fuego, verter 1 cucharada de corteza de sauce picada y dejar refrescar.  Colar y tomar 1 taza al día.  Este remedio ayuda a aliviar el dolor muscular de la contractura.

Remedio para contractura de cuello o contractura cervical #4: Acudir a sesiones de acupresión. La acupresión y el shiatsu son dos terapias, una china y la otra japonesa, que utilizan los puntos de presión (a veces denominados acupuntos) del organismo para aliviar el dolor y la tensión muscular. En la mayoría de los tipos de dolor cervical, el terapeuta puede utilizar los acupuntos del cuello y de la parte superior de los hombros.

Quizá te interese conocer Relajantes musculares naturales que puedes hacer en casa

Remedio para contractura de cuello o contractura cervical #5: Acudir a sesiones de quiropráctica El dolor cervical es un motivo para solicitar tratamiento quiropráctico. El profesional trata el dolor cervical explorando las vértebras cervicales para detectar la presencia de alineamientos incorrectos, lo que se denomina subluxaáón en terminología quiropráctica. Estas vértebras mal alineadas han de desplazarse de nuevo a su posición adecuada mediante presión manual. Se cree que un ajuste quiropráctico recupera el funcionamiento normal al reducir el estrés en las articulaciones, reducir la tensión muscular debida a la subluxación y minimizar la presión de los nervios espinales.

Remedio para contractura de cuello o contractura cervical #6: Acudir a terapias del movimiento Tanto el tradicional hatha yoga como el breema, una forma relativamente nueva de terapia del movimiento, pretenden tratar el dolor cervical reduciendo o eliminando algunas de las causas subyacentes. Los maestros de yoga consideran que las posturas mantienen la flexibilidad de la columna vertebral y los discos entre las vértebras bien nutridos por el líquido espinal. En el breema, los instructores individualizan los ejercicios, de forma que las personas con dolor cervical pueden realizar una serie de ejercicios para su problema específico. Además, tanto el yoga como el breema resaltan la importancia de cultivar las actitudes espirituales y emocionales sanas respecto al cuerpo, lo que reduce el nivel de estrés psicológico que habitualmente contribuye al dolor cervical. Otros sistemas que ayudan a reeducar a los pacientes mediante el movimiento corporal son la técnica de Alexander, la de Feldenkrais, y la somática.

Quizá te interese conocer remedios para el dolor de cuello

Remedio para contractura de cuello o contractura cervical #7:  Acudir a sesiones de reiki, reflexología y equilibrio de polaridad  Estos métodos de tratamiento se basan en el contacto ligero o indirecto con la zona afectada más que en tocarla con técnicas usadas en el masaje tradicional. Los tres sistemas de tratamiento contemplan el dolor cervical como un síntoma de desequilibrio de la energía del organismo.

El reiki y la terapia de polaridad buscan realinear el flujo de energía colocando ligeramente las manos sobre las zonas del cuerpo que se cree redirigen la energía. En la reflexología, los pies se contemplan como un mapa de todo el cuerpo. El dolor cervical se trata haciendo masaje en la base de los pulgares, que representan el área del cuello.

Remedio para contractura de cuello o contractura cervical #8:  Acudir a una sesión de medicina tradicional china En medicina tradicional china, el dolor cervical se trata mediante el masaje tui na seguido de un emplasto herbal en el cuello, ventosas de succión (un remedio tradicional para la artritis) o excoriaciones en la piel (una técnica que suele practicarse para los síntomas de la zona del cuello).

Para colocar las ventosas, el médico aplica una llama en el interior de una de las ventosas con un algodón empapado en alcohol. El calor del fuego reduce la presión del aire en el interior de la ventosa, que se coloca sobre la zona dolorida y se retira después de 15 a 20 minutos. Este tratamiento elimina el exceso de humedad de los tejidos.

Conoce remedios para la espondilosis cervical o artrosis de cuello

En la excoriación cutánea, la piel de la parte posterior y los lados del cuello se erosiona ligeramente con una moneda empapada en agua salada o puncionando un pliegue de la piel. Estos movimientos se realizan rápidamente hasta que aparecen franjas de color rojo brillante. Esta técnica cutánea se utiliza para eliminar el exceso de calor y energía de la zona tratada.

 

Recomendaciones

Modificación del estilo de vida La contractura de cuello o cervical causado por estrés crónico de los músculos del cuello puede requerir un cambio de trabajo o una modificación del equipamiento que utiliza la persona afectada.

Mantener una postura adecuada. En ese sentido, no estés parado de pie si puedes estar andando. Tu columna sufre más al permanecer quieto. Camina erguido, con los hombros relajados y la barbilla paralela al suelo o si tienes que estar de pie mucho rato (por ejemplo, al fregar los platos o planchar) descansa un pie en un taburete bajo para disminuir la presión en la espalda y sobre todo procura no agachar la cabeza para no cargar las cervicales. Cada 5 a 15 minutos, cambia el pie apoyado.

Elegir las sillas y los muebles adecuados a la altura y la talla de la persona. 

Escoger un buen colchón Éste debe ser firme, pero a la vez suficientemente mullido para adaptarse a las curvas de tu columna. Lo ideal a la hora de comprar uno nuevo es elegirlo de compresión media, ni duro ni blando. Y no olvides que lo aconsejable es renovar el colchón cada 10 años.  Igualmente, es necesario adquirir una buena almohada. La ideal es aquella que permite mantener el cuello en su posición natural, como cuando estás de pie. Las almohadas cervicales de materiales que se adaptan a la forma y el peso de la cabeza ayudan a mantenerla columna recta si duermes boca arriba.

Hacer pausas de ejercicio en el trabajo, el estudio o la práctica musical para ayudar a reducir el riesgo de dolor cervical por estrés muscular crónico.

 

Conozca también

Remedios para el dolor de mandíbula o quijada

Remedios para el dolor de espalda

Remedios naturales para el dolor de cabeza

¿Qué dolencias puede ocasionar la mala postura?

Propóleos: Medicina natural proveniente de las abejas

remedios dolor de espalda

 

Te puede interesar

Recursos humanos y empleo

consultorio esoterico

Remedios de jugos curativos

Belleza natural

loading...
Remediospopulares.com no tiene fin de lucro y se apoya con donativos brindados por personas como tú. Si todos los que leen donan unos dólares, se obtendrá los fondos necesarios para seguir investigando sobre medicina natural, plantas medicinales y remedios caseros Puede conocer más en www.remediospopulares.com/información.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*