Conoce

Zumos contra las infecciones

  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram

 


Los gérmenes patógenos existen en todas partes en el entorno de cualquier persona. Pueden entrar en el organismo a través de la respiración, los alimentos o el agua que se ingieren, por contacto sexual, a través de heridas abiertas o por el contacto con objetos contaminados.

Después de entrar en el organismo, los gérmenes patógenos empiezan a reproducirse. La mayoría se mantienen controlados antes de que tengan la oportunidad de multiplicarse.

Sin embargo, si el organismo es incapaz de mantener el equilibrio de los gérmenes patógenos, puede producirse una enfermedad grave o incluso la muerte.

Las infecciones crónicas pueden desarrollarse si el cuerpo sólo tiene un control limitado sobre un germen patógeno determinado. En este caso, la infección tendrá una tendencia a reagudizarse en respuesta al estrés y la debilidad.

La sepsis es un trastorno grave en el que los gérmenes patógenos se diseminan y circulan por todo el organismo a través del torrente circulatorio. Este tipo de infección afecta a todo el organismo.

El organismo tiene muchas barreras naturales frente a la infección. Por ejemplo, las bacterias menos dañinas habitualmente se encuentran en la piel, se conocen como comensales e inhiben el crecimiento de muchos gérmenes patógenos.

El sudor y la secreción de las glándulas sebáceas también protegen la piel, y la propia piel ofrece una barrera física significativa que no todas las bacterias son capaces de atravesar. La lesión por quemaduras, picaduras de insectos, cirugía o traumatismos puede dejar la piel abierta a las infecciones.

Además de la barrera física de la piel, muchas otras secreciones del cuerpo, como las lágrimas, el sudor, la orina y la saliva, contienen productos químicos que destruyen los gérmenes patógenos.

Las membranas mucosas que recubren los conductos del organismo segregan moco, que contiene enzimas y productos químicos que matan o alteran a los gérmenes patógenos. Estos quedan atrapados en el moco y son filtrados o digeridos. Las bacterias comensales también viven en las membranas mucosas, donde inhiben la diseminación y multiplicación de los gérmenes patógenos como ocurre en la piel.

El tracto digestivo contiene el ácido del estómago, enzimas pancreáticas y otras secreciones que protegen de la infección. El peristaltismo y la secreción de la mucosa del tractointestinal también ayuda a eliminar gérmenes patógenos.

El pH ácido del estómago y de la vagina es protector, al igual que la longitud de la uretra en los hombres. La acción de lavado de la orina y las heces cuando son eliminadas también protege contra la infección.

El segundo nivel de las defensas del organismo es el sistema inmunitario. Los glóbulos blancos son una parte importante de este sistema. En respuesta a la invasión de los gérmenes patógenos, los glóbulos blancos son liberados desde la médula ósea al torrente circulatorio. La principal función de los glóbulos blancos, dependiendo de su tipo, es engullir los gérmenes patógenos y volverlos inocuos, eliminar los tóxicos, producir y liberar anticuerpos y productos químicos y eliminar los residuos. El bazo, el timo, el sistema linfático y el hígado tienen un papel en la respuesta inmunitaria.

La eliminación con éxito de los gérmenes patógenos del organismo suele dejar inmunidad contra la infección de estos mismos gérmenes en un futuro.

Quizás te interese conocer: Remedios para la pseudomonas aeruginosa

 

Los gérmenes patógenos pueden persistir. Pueden segregar enzimas y destruir los tejidos del organismo para diseminar la infección más rápidamente y de forma más eficaz. Pueden segregar productos químicos que contrarresten la acción de los glóbulos blancos.

Algunos gérmenes patógenos liberan toxinas que matan a las células de alrededor; muchos, además, tienen métodos para evitar ser digeridos y destruidos. Por otra parte, las propias bacterias comensales del organismo pueden volverse patógenas si se altera el estado de equilibrio del organismo.

De allí la necesidad de mantener ese equilibrio mediante una alimentación adecuada y los jugos son una forma adecuada de hacerlo especialmente los ricos en vitamina C (frutas cítricas, fresas, etc), vitamina A (zanahorias) o betacaroteno, zinc y bioflavonoides también se recomienda para reforzar el sistema inmunitario

 

Zumos contra las infecciones

Zumo contra las infecciones #1
Ingredientes
1 pomelo o toronja
1 naranja
5 fresas

Preparación
Pelar el pomelo y la naranja (dejar la parte blanca de la piel) Después cortar en pedazos y colocar en la licuadora junto con las fresas. Licuar por unos instantes. Tomar a diario para prevenir las infecciones especialmente las respiratorias.

Quizás te interese conocer recetas de jugos verdes para adelgazar, alcalinizar el cuerpo y más

Zumo contra las infecciones #2
Ingredientes
1 rodaja de piña
3 mandarinas

Preparación
Lavar y cortar en gajos las mandarinas y colocar en la licuadora junto con la rebanada de piña. Licuar por unos instantes. Colar y tomar de inmediato. Este zumo no sólo ayuda a combatir las infecciones sino también es refrescante e hidratante.

Zumo contra las infecciones #3
Ingredientes
4 zanahorias
1 manzana
1 tallo de apio

Prepración
Lavar y cortar todos los ingredientes y poner en la licuadora junto con un poco de agua. Licuar por unos instantes y tomar a diario.

Zumo contra las infecciones #4
Ingredientes
4 zanahorias
3 o 4 flores de brécol con los tallos
1/2 manzana

Preparación
Limpiar y cortar las zanahorias. Si es necesario, cortar a rodajas las flores y los tallos del brécol. Cortar la manzana en rodajas finas. Pase las hortalizas y la manzana por la licuadora.

Zumo contra las infecciones #5
Ingredientes
6 zanahorias
5 ramitas de perejil

Preparación
Limpiar las zanahorias con el cepillo y cortar en trozos de 5 a 7 centímetros de longitud. Colocar en la licuadora junto con el perejil y licuar. Tomar 1 vez al día.

Conoce suplementos naturales para prevenir y combatir los resfriados
 

Recomendaciones

Evitar el consumo de  alimentos azucarados, como la miel, pueden deprimir el sistema inmunitario.

No ingerir cantidades muy elevadas de grasa en la dieta, ya que también son perjudiciales.

Evitar la ingesta de alcohol debido a que disminuyen el funcionamiento del sistema inmunitario.

Investigar las alergias alimentarias especialmente en el caso de resfriados crónicos, infecciones de la faringe e infecciones del oído. Cuando los alérgenos se han identificado deben evitarse.

 

Conozca también

Remedios naturales para los resfriados

Remedios caseros para la gripe

Remedios naturales para el sida o síndrome de inmunodeficiencia adquirida

Antibióticos naturales

Propóleos: Medicina natural proveniente de las abejas

Los tés e infusiones en los remedios caseros

jugos curativos


  


Te puede interesar

Recursos humanos y empleo

consultorio esoterico

Remedios de jugos curativos

Belleza natural

loading...

1 comentario en Zumos contra las infecciones

  1. adentrando en el tema de la contaminación ambiental y el entorno entre este tipo de enfermedades es muy común puesto que a través de ella se generan organismo infecciosos, cabe tener en cuenta algunos productos para su manejo y ademas de lagunas de las acciones para ello, muy buen post.

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*